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Poder en nuestra palabra



Criando niños, semilla de vida, se transforma en observarte constantemente en las palabras y acciones que ellos va cometiendo todos los días.

Repiten lo que los alimenta, desde la imagen de nuestro movimiento, sonido, EJEMPLO; y se convierten en sus propios creadores de realidades. Su atención se mueve, cual fugaz es su concentración, ya que aún está limpio, y cada estímulo lo toca.

Si percibimos la sintonía entre sentir desde el corazón, y compartirme para con el universo, desde la palabra, entenderemos entonces la importancia de tomar ese poder, el de la palabra, como la responsabilidad de abrir un canal de transmisión, entre lo dentro y lo fuera.

Dice el libro de la sacerdotisa, de Luna Áurea: “...la sacerdotisa reconoce el poder del logos, del verbo creador, la palabra del habla, la palabra decretada, esto es: lo que sale del corazón y se expresa con la palabra...se realiza. La palabra es creadora”.

...El Génesis dice: “y el verbo se hizo carnes. Por lo tanto, hemos de cuidar nuestras intenciones y lo que expresamos pues todo se manifiesta en el plano físico. En lo que pongas tu atención,en eso te conviertes.”

Y entonces, desde dónde proviene mi palabra, y cómo le hago para tomar responsabilidad sobre tan grande poder (?)

Vayamos al origen, para tocar la raíz desde donde todo brota, y no caer constantemente en la ignorancia e inconsciencia, que crean la rueda infinita del karma.

En el yoga de la devoción, se practica sentir, pensar, y orar en Krisna, porque es lo mejor que puedes hacer por tí. Pensar en dios, dios creador, dios preservador, dios todo y nada como uno. Omnipresente.

Si desde el timón del barco, tomó posesión de la razón, y la oriento pacientemente, hacia una dirección que me acerque al amor.


Reflexiona sobre lo siguiente. ¿Qué palabras uso, qué alimenta mis sentidos, y a través de cuáles canales me dispongo a compartirme?


Sobre todo, observémonos en los niños, y hagamos real consciencia en lo que observemos. El futuro es complicado, sobre todo por esta realidad creada por y para adultos. El espíritu de la niñez se ha ido olvidando.

Pero aquí seguimos rezando, usando este poder escrito, para hacernos escuchar, y reclamar lo que es para todos.


En tiempo actual, muchas crianzas se dieron basadas en la educación recibida en la escuela. Escolarizamos nuestro desarrollo, los valores humanos compartidos desde la crianza se han ido perdiendo; la capacidad creativa, innovativa pasó a verse cerca de la locura y sobre todo, desde la incomprensión.

La libertad y la verdad, son buscadas ahora, más no bien reconocidas como nuestra divina esencia original.


La voz de la esperanza



Aquí también, veo una fogata encendida en la noche inmensa, de niños que nacen en círculos de medicina, ruedas de medicina, que usan la palabra como un canto, de preservación de un conocimiento muy viejo, de seres que se comunicaban con plantas, árboles, astros, animales, seres de lugares distantes.

Seres que rezan, por todo lo que somos.


Esta voz, es para que quien toque este texto, comience a cuidar su voz, y la riegue en el campo fértil de la mente de un niño, como una semilla que brote en flores que acompañen nuestros caminos.

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